En el arte, la creación va describiendo desde realidades a subjetividades, pasando por imágenes fragmentadas o imaginarios abstraídos, ambos reunidos en diálogos constantes y comunicadores, que reforzados bajo el dominio de la forma, contenido y color transforman conceptos y conclusiones determinantes, centrados básicamente en un alfabeto de técnicas, recursos, síntesis aplicadas tanto a la pintura como a otro medio de expresión artístico.
La figuración siempre ha determinado, en el arte, con su lectura un desplazamiento y movimiento académico, equilibrios constantes desde el gótico hasta el hiperrealismo —Académico Realista— dotado en precisiones dentro de lo estético y relacionado estrechamente desde sus inicios con la magna Grecia. Los artistas representaban incluso el heroísmo, el icono, lo cotidiano, etc., llegando a límites en lo sexual y erótico —Vedette—, algo que evidencia en esto último como exponente o carpeta de modernidad o contemporaneidad, “despliegue y competitividad”. Las concepciones o características académicas permanentes de hoy en día van desde el “autorretrato” de Alberto Durero al “We Rose Up Slowly” de Roy Lichtenstein.
La abstracción sigue siendo una lectura diversa llena de posibilidades en recursos —Académico Abstracto— partiendo desde la simplicidad de la línea o manchado, hasta la geometría del espacio con una evidente intención penetrante o sentido constructivo —sin códigos—, ímpetu revolucionario o eje de una nueva ordenación, pioneros y exponentes libertarios, caracterizados por una neoplasticidad, libre de la servidumbre del caballete, en ocasiones complejas e intermedias, concepciones que van desde la “Composition VI” de Vasili Kandinski, hasta el “Wall of Light Desert Night” de Sean Scully.
De figuración–De abstracción 2, nos lleva a dos opuestos particulares de artistas como: Aldo Ramírez, Andrés Torres, Dora Urdanegui, Enrique Cortes, Eduardo Chávez, John Ccaihuarique, Luis Romero, Miguel Saldaña, Nancy Velasquez, Reynaldo Mertz, que concentran y entremezclan lenguajes, incursionando cada uno con sus propias necesidades y direccionando un encuentro de posibilidades funcionales en movimiento, armonía, gravedad, equilibrio, que enriquecen la técnica y el discurso esquemático, cargado de una composición intensa de artilleras coloristas o revestimientos en texturas, con una prosa poética cargado de claros y oscuros.